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Dr. Jaime Coloma: “Es absurdo culpar a la inteligencia artificial como si fuera una entidad viva”

Dr. Jaime Coloma: “Es absurdo culpar a la inteligencia artificial como si fuera una entidad viva”

El académico y comunicador se refirió a los sesgos ideológicos que presenta la IA, los principales cambios que ha provocado en el periodismo y los medios de comunicación, y la posición de la academia frente a los problemas que ha conllevado esta herramienta.

El impacto que ha tenido la inteligencia artificial (IA) es innegable. Para muchos, ha significado un gran avance tecnológico, permitiendo contar con una herramienta ventajosa para las labores de muchos profesionales. Sin embargo, también es menester aceptar que la IA abrió aún más la puerta a la desinformación y las noticias falsas y que el abuso de ella permitió que el periodismo se viera afectado por una “máquina” que no se detiene.

Es por esto que, para conocer el impacto de la IA en el periodismo y los medios de comunicación, FactorFuturo entrevistó a Jaime Coloma, doctor en Comunicación, con el objetivo de profundizar en un problema que ya está presente en nuestro país.

¿Cuál cree usted que han sido los cambios que ha generado la IA (buenos o malos) en la forma de hacer periodismo y los medios de comunicación?

Yo creo que la inteligencia artificial es una herramienta que, de alguna manera, establece una forma de funcionar en torno a aspectos creativos que limitan el pensamiento crítico de los comunicadores y de los periodistas. En ese sentido, me parece que es una herramienta que, si bien podría utilizarse positivamente en general, ha sido objeto de un uso más bien negativo. Pero es absurdo culpar a la inteligencia artificial como si fuera una entidad viva cuando, en definitiva, quienes la ocupan mal son las personas.

Yo todavía no estoy en la línea de creer que la inteligencia artificial tenga autonomía. Entonces, en ese aspecto, me parece que es una herramienta que funciona, pero, lamentablemente, los medios de comunicación, los comunicadores y los periodistas la ocupan mal, fundamentalmente porque hacen uso de ella para que les haga el trabajo y no para que facilite ciertas instancias del trabajo. Yo creo que el trabajo periodístico, así como el trabajo comunicacional, es un trabajo que tiene instancias creativas y que, a pesar de la urgencia con que funcionan los medios, exige cierta reflexión y cierto tiempo, y no necesariamente inmediatez, sobre todo en los relatos que se van desarrollando.

¿Puede la IA realmente comprender el contexto político, social o cultural detrás de una noticia?

Personalmente, pienso que la inteligencia artificial no comprende los contextos políticos, sociales y culturales detrás de una noticia. Creo que, en lo concreto, la inteligencia artificial, está nutrida por ciertos ejes ideológicos; no es autónoma, no es reflexiva, por mucho que se nos quiera hacer creer que funciona bajo esa lógica. Bueno, por de pronto, incluso la inteligencia artificial entrega información  que uno tiene que contrastar, porque también entrega información equívoca.

Los análisis de contexto son más complejos que lo que un algoritmo puede presentar, porque tienen una serie de elementos que uno tiene que observar. Por ejemplo, justamente los contextos políticos, sociales, culturales y económicos son instancias que están vinculadas de manera muy compleja y uno tiene que funcionar con esas lógicas. Esas lógicas tienen que ver con dimensiones históricas y también con dimensiones emocionales, que pienso que la inteligencia artificial no tiene la capacidad de observar.

¿Qué tareas se pueden entregar a la IA y cuales deben seguir siendo de nuestro rubro?

Como decía en la primera pregunta, la inteligencia artificial es una herramienta. Por ende, es una herramienta que me puede permitir establecer ciertas dimensiones investigativas que, finalmente, yo tengo que desarrollar. También me puede permitir, quizás, establecer ciertas directrices para revisar textos. Por ejemplo, si estoy haciendo periodismo escrito, un ensayo o un comentario crítico, es fantástica en ese aspecto. Si tengo mala ortografía, me puede revisar la ortografía; puede generar ciertas ideas a partir de lo que yo estoy diciendo. Pero yo, honestamente, creo que la inteligencia artificial no reemplaza, bajo ningún punto de vista, el trabajo humano, menos aún algo tan complejo, porque no nos olvidemos de que, finalmente, los periodistas son licenciados en Comunicación Social y, si hay algo que es complejo y que no puede establecerse desde un algoritmo o desde una lógica matemática, es cómo se construye narrativa, cómo se construye relato social y cómo se construye discurso.

“La inteligencia artificial, está nutrida por ciertos ejes ideológicos; no es autónoma, no es reflexiva, por mucho que se nos quiera hacer creer que funciona bajo esa lógica”.

¿Es necesario para el periodismo crear especializaciones para detectar el uso y mal uso de la IA?

Respecto a la formación que uno debería tener en torno a la inteligencia artificial, creo que uno puede tomarlo de alguna manera y establecer ciertos niveles de especialización respecto del uso bueno o malo de la inteligencia artificial sí es necesario. Ahora, no necesariamente esto lo van a hacer las escuelas de periodismo.

Hay muchos talleres, hoy en día hay diplomados específicos, pero también depende de los enfoques que se den y, en ese aspecto, quizás en el ámbito del periodismo y de la comunicación tiene que pensarse el enfoque. No es solamente saber utilizar la inteligencia artificial, sino también entender por qué yo ocupo la inteligencia artificial, para qué la ocupo y cómo la ocupo. Esos son aspectos más filosóficos del área en que nosotros nos manejamos, vinculados a la comunicación y al periodismo.

¿Siente que la academia, por un lado, se ha vuelto fatalista con respecto al avance de la IA?

No creo que la academia se haya vuelto fatalista con respecto a la inteligencia artificial. Yo creo que la inteligencia artificial tiene hoy en día dimensiones bastante preocupantes. Lo han dicho los mismos ejecutivos de distintas empresas relacionadas con la inteligencia artificial y, en ese aspecto, creo que lo que hace la academia es resguardar, desde cierto punto de vista, y observar el fenómeno. La verdad es que el fenómeno hoy en día es bastante fatalista, la inteligencia artificial no goza de buena propaganda. Entonces, creo que lo que hace la academia es observar el fenómeno, describirlo y también analizarlo.

En este momento, la inteligencia artificial incluso no está nutrida de manera equilibrada, tiene sesgos ideológicos bastante claros y, además, ha sido mal utilizada. Entonces, desde ese punto de vista, evidentemente sí, yo creo que genera ciertos resguardos. No creo que la visión académica sea fatalista; yo creo que es crítica, que es distinto.

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