Tras más de cinco años de desarrollo financiado con recursos propios, NeuroSinc comercializa audífonos con sesiones orientadas a la calma, la concentración y el sueño. Más de 800 personas participaron en sus evaluaciones internas.
PUERTO VARAS, septiembre de 2026.— Una amistad de casi tres décadas dio origen a NeuroSinc, un emprendimiento de la Región de Los Lagos que combina neurociencia, acústica y tecnología. Sus fundadores, Víctor Calvo y Nicolás Alston, desarrollaron audífonos con programas de estimulación auditiva orientados al bienestar cotidiano, que hoy comercializan de manera online a todo Chile.
El proyecto comenzó hace más de cinco años, cuando ambos decidieron unir sus experiencias profesionales. Calvo, fonoaudiólogo, magíster y actualmente estudiante de doctorado en neurofisiología, asumió el desarrollo técnico. Alston, ingeniero civil industrial, se hizo cargo de la estrategia comercial y operativa. La empresa avanzó exclusivamente con recursos propios, desde las primeras pruebas hasta la comercialización.
“Construir una empresa tecnológica desde Puerto Varas y con recursos propios nos obligó a avanzar de una manera muy concreta: desarrollar, probar, corregir y validar antes de dar el siguiente paso”, explica Alston.
La propuesta se basa en el estudio de la relación entre determinados estímulos auditivos y la actividad cerebral. A partir de ese campo de investigación, el equipo desarrolló una arquitectura acústica propia y sesiones diseñadas para favorecer estados de calma, concentración y sueño.
“La neuromodulación no es algo que hayamos inventado nosotros. Existe investigación internacional desde hace décadas sobre la relación entre determinados estímulos y la actividad cerebral. Nuestro desafío fue tomar ese conocimiento, estudiarlo, experimentar y desarrollar una arquitectura acústica propia que pudiéramos reproducir de manera controlada y consistente”, señala Calvo.
Una de las decisiones centrales fue integrar los programas directamente en audífonos calibrados. Las sesiones vienen precargadas y no requieren una aplicación, conexión a internet ni suscripción. Según sus creadores, controlar tanto el contenido como el equipo de reproducción permite preservar las características acústicas con que fue diseñada cada sesión.
“No se trata simplemente de poner un sonido en unos audífonos. Si trabajas con diferencias de frecuencia, fase o tiempo, necesitas saber qué señal diseñaste y qué señal efectivamente está recibiendo la persona”, agrega el responsable técnico.
Durante el desarrollo, más de 800 personas participaron en evaluaciones internas que incluyeron miles de sesiones de prueba. Según la empresa, un 96% calificó su satisfacción con siete o más puntos sobre diez. Ese indicador corresponde a la experiencia reportada por los participantes y no constituye una medición de eficacia terapéutica.
El proceso también contempló una submuestra aleatoria de 30 participantes, a quienes se midió cortisol en sangre antes y después de una sesión. NeuroSinc reporta una disminución promedio de 18,5%. Ambas evaluaciones fueron internas y no corresponden a ensayos clínicos destinados a demostrar beneficios médicos. La compañía define su producto como una tecnología de bienestar: no está diseñado para diagnosticar, tratar ni prevenir enfermedades, ni para reemplazar la atención profesional.
Con el producto ya disponible, los socios buscan ampliar las sesiones y profundizar la validación mediante investigaciones con diseños experimentales más exigentes. También comienzan a explorar oportunidades fuera del país, manteniendo Puerto Varas como base de su desarrollo.
“No creemos que para innovar haya que instalarse necesariamente en Santiago. Haber desarrollado NeuroSinc desde Puerto Varas es parte de lo que somos. Hoy la tecnología permite construir desde regiones, acceder a conocimiento global y pensar desde el comienzo en mercados mucho más amplios”, sostiene Alston.




