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Tecnología y salud mental: especialista llama a equilibrar el uso de pantallas y observar cambios en la conducta digital

Tecnología y salud mental: especialista llama a equilibrar el uso de pantallas y observar cambios en la conducta digital

En el marco del Dia Mundial de la Prevención del Suicidio, la terapeuta ocupacional y especialista en prevención del suicidio Consuelo Estadella advierte que las redes sociales pueden afectar el bienestar emocional cuando desplazan actividades significativas, fomentan la comparación constante o se convierten en la principal fuente de validación. La profesional entrega recomendaciones para construir una relación más saludable con la tecnología y reconocer posibles señales de alerta.

La tecnología forma parte de nuestra vida cotidiana y ha contribuido al desarrollo de la sociedad, facilitando la comunicación, el acceso a información y la creación de comunidades. Sin embargo, su uso puede transformarse en un problema cuando comienza a interferir con el descanso, el movimiento, la concentración, las relaciones personales y otras actividades esenciales para el bienestar.

Así lo explica Consuelo Estadella Guerra, terapeuta ocupacional de la Universidad de Chile, especialista en Salud Mental y prevención del suicidio, y excoordinadora del Programa Regional de Prevención del Suicidio del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago durante el periodo 2022-2023.

“La tecnología no es mala por sí misma. El problema comienza cuando el tiempo que destinamos a ella es excesivo e interfiere en el desarrollo de otras actividades significativas para las personas”, señala.

Adolescencia, identidad y comparación constante

La especialista sostiene que se debe prestar especial atención al uso de redes sociales entre niños, niñas y adolescentes, quienes se encuentran en pleno proceso de construcción de su identidad y pueden estar expuestos permanentemente a contenidos de alta carga emocional o difíciles de procesar.

“En redes sociales vemos una selección de la realidad, no el panorama completo. Comparar constantemente nuestras experiencias con esa versión seleccionada e idealizada de la vida puede generar frustración, problemas de autoestima, sensación de menor valía, angustia y ansiedad”, explica Estadella.

A ello se suma la búsqueda permanente de validación externa mediante reacciones, comentarios y “me gusta”. Según la profesional, la presión por generar contenido capaz de obtener reconocimiento puede llevar a algunos adolescentes y jóvenes a exponerse a situaciones peligrosas.

Por esta razón, plantea que madres, padres y personas cuidadoras deben interesarse por los contenidos que consumen los adolescentes y ayudarlos a desarrollar una mirada crítica, evitando limitarse únicamente al control o la prohibición.

Estar conectado no siempre significa sentirse acompañado

Las plataformas digitales pueden facilitar el contacto con familiares y amistades que viven lejos, además de permitir que personas con intereses comunes se conozcan y formen comunidades. No obstante, la cantidad de contactos o interacciones digitales no garantiza necesariamente una sensación real de compañía.

“Estar conectado digitalmente no siempre significa sentirse acompañado. La conexión virtual puede ser una herramienta muy positiva, pero puede transformarse en un problema cuando reemplaza completamente las relaciones humanas o la posibilidad de encontrarnos cara a cara”, advierte.

Para Estadella, no se trata de establecer que los vínculos presenciales son siempre mejores que los virtuales, sino de observar su calidad y profundidad. “El objetivo debe ser desarrollar estrategias que nos permitan relacionarnos de manera más profunda con otras personas, tanto virtual como presencialmente”, agrega.

Sueño, movimiento y concentración

El uso prolongado de celulares, computadores y otras pantallas también puede repercutir en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Entre ellos se encuentran la disminución de las horas de sueño, el sedentarismo y las dificultades para mantener la concentración durante el estudio o el trabajo.

Desde la terapia ocupacional, la recomendación es revisar qué lugar está ocupando la tecnología y preguntarse si contribuye efectivamente a mejorar la calidad de vida o si está desplazando actividades necesarias para el bienestar físico, mental y social.

“La invitación no es a eliminar la tecnología, sino a equilibrar nuestras distintas actividades, de manera que cada una tenga su tiempo y su espacio”, sostiene la especialista.

Las redes sociales también pueden mostrar señales de alerta

Los cambios en la conducta digital de una persona pueden reflejar que está atravesando una situación emocional compleja. La publicación reiterada de mensajes de desesperanza, alusiones a no querer estar, despedidas inusuales o modificaciones abruptas en la manera de interactuar deben ser tomadas en serio.

Frente a estas señales, Estadella recomienda acercarse, preguntar directamente cómo se encuentra la persona, escucharla sin juzgar y facilitar el acceso a apoyo.

“A diferencia de lo que muchas personas piensan, hablar o preguntar por ideas suicidas no instala esa idea. Por el contrario, puede aliviar muchísimo a quien está viviendo esta experiencia y no sabe cómo iniciar la conversación”, enfatiza.

La especialista agrega que no se debe minimizar lo expresado ni responder con frases que invaliden el sufrimiento. “Si conoce a alguien que presenta un comportamiento distinto al habitual en redes sociales o publica mensajes preocupantes, acérquese, pregunte, acoja y apoye a esa persona para que pueda recibir ayuda”, recomienda.

Tres recomendaciones para una relación más saludable con la tecnología

  1. Establecer límites y crear espacios sin pantallas.

Incorporar momentos de la rutina en los que se reduzca o elimine el uso de dispositivos, favoreciendo actividades al aire libre, el contacto con la naturaleza y los encuentros presenciales.

  • Cuidar el equilibrio de la vida cotidiana.

Organizar los tiempos para que el mundo digital conviva con el descanso, el movimiento, las responsabilidades, los pasatiempos y los vínculos, evitando que la tecnología desplace otras ocupaciones importantes.

  • Observar qué contenidos consumimos y cómo nos afectan.

Desarrollar una mirada crítica sobre la información que circula en redes sociales y acompañar especialmente a niños, niñas y adolescentes en la comprensión de esos contenidos.

Sobre la especialista

Consuelo Estadella Guerra es terapeuta ocupacional de la Universidad de Chile y especialista en Salud Mental y prevención del suicidio. Fue coordinadora del Programa Regional de Prevención del Suicidio del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago entre 2022 y 2023.

Actualmente se desempeña como docente y terapeuta ocupacional en Redgesam, donde trabaja con personas con demencia y sus familias.

Redgesam es una red especializada en Salud Mental, con 20 años de trayectoria y presencia desde Arica hasta Punta Arenas. Ofrece atención ambulatoria presencial y mediante teleconsulta, incluyendo atención para personas afiliadas a Isapres con cobertura GES en Salud Mental.

Instagram: @to_estadella | @redgesam

Información de ayuda: Si una persona enfrenta una emergencia o crisis de salud mental asociada al suicidio, puede comunicarse gratuitamente con la Línea de Prevención del Suicidio del Ministerio de Salud marcando *4141, disponible para todo el país.

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